Tipo de cambio:

Compra: 3.214

Venta: 3.217


Año del diálogo y la reconciliación nacional
SÁBADO 20

de enero de 2018

Un proyecto de impacto

Con los trabajos de movimiento de tierras para la construcción del Aeropuerto Internacional de Chinchero, entre el primer y segundo trimestre del 2018, el Poder Ejecutivo da un nuevo paso en la edificación de este terminal aéreo que impulsará un mayor progreso en la región Cusco, con el crecimiento exponencial de cuatro ejes de desarrollo que las autoridades locales han identificado.

1/1/2018





De esa manera, los beneficios de esta megaobra no solo favorecerá a los cusqueños, sino también a los departamentos contiguos y a la economía nacional en su conjunto. Y aunque se da un nuevo avance con estas labores, anunciadas por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones, aún quedan pendientes otros pasos, como el permiso del plan de monitoreo arqueológico, la aprobación del estudio de impacto ambiental, la aceptación del estudio definitivo de ingeniería, las licencias locales, entre otros, todos ellos procesos propios de una obra de tal magnitud.

La idea ahora es adoptar un modelo de asociación público-privada o una obra pública para iniciar el trabajo de movimiento de tierras. Con ese objetivo, es importante afinar tales detalles.

Por su impacto, el primer eje de desarrollo de Chinchero será el empleo: durante y luego de su construcción, el terminal generará un gran número de puestos de trabajo, por lo que se requerirá de personal especializado en brindar servicios específicos. De allí la necesidad de hacer una evaluación con el fin de conocer la verdadera demanda del capital humano que se requiere en la región, para que instituciones a escala nacional lleguen a Cusco, brinden capacitación a los jóvenes de la región y estos puedan acceder a un empleo digno.

Cusco es sinónimo de turismo; por ello, el impacto mayor del aeropuerto se dará en este sector. La región recibe anualmente un promedio de 2 millones 500,000 turistas, cifra que se duplicará una vez que entre en funcionamiento. Pero un complemento importante será optimizar el nivel de los servicios turísticos, como hospedaje, transporte, restaurante y otros, así como la ampliación de la oferta de atractivos alternativos a la ciudadela incaica de Machu Picchu.

El tercer eje lo representan las exportaciones, especialmente de productos agrícolas, los que tendrán una oportunidad inmejorable para expandirse porque el nuevo terminal será un espacio propicio para su salida al exterior. Aquí también debe trabajarse con responsabilidad para que los cultivos andinos se ganen un espacio en el competitivo mercado internacional, con la debida certificación de calidad de productos como la quinua, kiwicha, tarwi y los cereales que produce la región.

Por último, para el transporte de los millones de visitantes que llegarán cada año, Chinchero necesitará vías más rápidas que acorten el período de viaje a esa localidad, ubicada a 29 kilómetros de la ciudad de Cusco, las cuales se aprovecharían para mejorar la conectividad regional. Con el tendido de las vías de comunicación, el concepto de megaobra quedará redondeado y Cusco potenciará su protagonismo en el progreso del país.