Tipo de cambio:

Compra: 3.279

Venta: 3.281


Año del diálogo y la reconciliación nacional
MARTES 19

de junio de 2018

EDITORIAL

Reivindicar la lengua originaria

El Perú, como Estado nación, da entonces un paso trascendental hacia su integración cultural, marcando un hito jurisprudencial en el desarrollo del Derecho peruano con vista al Bicentenario de la Independencia.

11/6/2018


En una reciente sentencia, sin precedentes en el país, el Tribunal Constitucional reivindicó los derechos fundamentales al uso del propio idioma de los pueblos originarios del Perú y estableció que en las zonas donde predominan las lenguas originarias o aborígenes, estas sean instituidas como idiomas oficiales junto con el idioma castellano.


Se trata de la sentencia recaída en el Expediente N° 00889-2017-PA/TC emitida por el máximo intérprete de la Constitución dentro de un proceso de amparo promovido por la ciudadana María Antonieta Cáceres de Tinoco, quechuahablante y analfabeta en el idioma castellano, contra la municipalidad provincial de Carhuaz sobre la afectación de sus derechos fundamentales, y cuya demanda fue declarada fundada en mayoría por el Tribunal Constitucional.

El máximo colegiado toma en cuenta, en esta sentencia, lo dispuesto en el artículo 48 de la Constitución Política del Perú que establece que son idiomas oficiales el castellano y, en las zonas donde predominen, también lo son el quechua, el aimara y las demás lenguas aborígenes, según ley.

Con dicha decisión jurisprudencial, el Perú, como Estado soberano, reivindica su condición de país multicultural, pluriétnico y multilingüe, y, por ende, la necesidad de implementar canales de comunicación e integración entre todos los peruanos y no únicamente entre quienes comparten el uso cotidiano del idioma castellano.

El Tribunal Constitucional, mediante la misma sentencia, además declaró un estado de cosas inconstitucional en relación con la ausencia de una efectiva vigencia del derecho a que el Estado se comunique oficialmente también en lenguas originarias en las zonas del país donde son predominantes.

Esto implica exigir al Estado y a todos los órganos públicos que lo conforman que realicen o dejen de realizar, dentro de un plazo razonable, una acción u omisión, per se, violatoria de derechos fundamentales, que repercuta en la esfera subjetiva de personas ajenas al proceso constitucional en el cual se origina la declaración.

La sentencia del Tribunal Constitucional marca entonces el camino hacia una nueva era de igualdad entre todos los peruanos con relación a las diferencias culturales que existen en el país, teniendo en cuenta que, a criterio del máximo intérprete de la Constitución, el derecho a la identidad cultural constituye un derecho fundamental de la persona humana, lo cual implica el derecho a su idioma, lengua y formas de comunicación propias de su existencia como persona. Así, nadie puede ser tratado de manera diferente por el uso de su idioma en forma oral o escrita, máxime si es dominante en una determinada región o localidad del país y, en el Perú se hablan más de 40 lenguas que necesariamente deben ser respetadas.

En ese contexto, con aquella sentencia el Perú, como Estado nación, da entonces un paso trascendental hacia su integración cultural, marcando un hito jurisprudencial en el desarrollo del Derecho peruano con vista al Bicentenario de la Independencia.