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Año del diálogo y la reconciliación nacional
VIERNES 20

de abril de 2018

Prédica en imágenes

Catedrático señala que el arte virreinal fue un efectivo medio de catequización.

12/1/2018


Ernesto Carlín Gereda

Editor de Culturales

El proceso de evangelización durante el virreinato no habría logrado su objetivo si no hubiera contado con el arte como aliado. Así lo explicó el catedrático Jaime Mariazza en el programa De Cazuela de esta semana.

Según el especialista, profesor de la Universidad de San Marcos, “la catequización no solo fue discursos para influir en la gente, sino, sobre todo, también fue imagen”.

Señala que hay diversos registros de religiosos predicando acompañados de imágenes, pues sino los nuevos conceptos se quedarían en lo abstracto y no convencerían.

Mariazza añadió que en el virreinato se le daba mucha importancia a las obras de arte sacras. Tanto es así que estaba reglamentado cómo se debía escenificar a cada santo.

“Por ejemplo, Santa Rosa tenía una corona de flores; San Joaquín, un cuchillo. En ese objeto que lo acompañaba estaba el contenido de la vida del santo”, aseveró el estudioso.

Hizo notar que hubo bastante labor sincrética, añadiendo elementos locales en los lienzos sobre temas religiosos, pero que no afectaban el sentido de la obra completa. Puso como ejemplo la presencia del cuy en varios cuadros de la última cena.

Contó que Diego Quispe Tito, destacado artista cusqueño del siglo XVII, utilizaba de insumo grabados de arte flamenco. Al llevar estas escenas al lienzo le iba añadiendo elementos locales que conocía.

Sin embargo, señaló que la sociedad andina mantuvo varias de sus creencias, adaptando del cristianismo lo que le convenía. Un ejemplo de ello es el Coyllur riti en el nevado Ausangate, en el Cusco.

Comercio

Por otra parte, mencionó que Lima fue el eje de comercio de material artístico para el resto de América. Piezas de Quito, Cusco o Potosí llegaban a la capital del virreinato peruano para ser repartidas por mar a Chile, Panamá, las islas del Caribe y otros lugares.

Asimismo, del Cusco también salían caravanas que llegaban a Colombia y Argentina. En la antigua capital del imperio incaico no solo se comerciaba con arte sacro cusqueño, sino también de otros lugares, como por ejemplo, el Altiplano. Es el caso, según Mariazza, de la Virgen del Rosario.

Datos

Cusco fue un importante centro de producción artística durante la colonia gracias a la tradición de artesanos que venía de la época inca.

De la Ciudad Imperial partían caravanas a Colombia y Argentina.