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Año del diálogo y la reconciliación nacional
MARTES 19

de junio de 2018

Española de la casa

Rosa Montero considera al Perú clave para su vocación. Critica a las redes sociales como medios.

1/6/2018


Ernesto Carlín Gereda

Editor de Culturales

Enviado especial a Madrid

La escritora y periodista Rosa Montero vuelve al Perú como una de las figuras más importantes de la delegación de España a la Feria del Libro de Lima. La autora confiesa que no puede entender su vocación por las letras sin Vargas Llosa. Pero su lazo con el Perú es más estrecho. Su tío Miguel Gayo emigró a estas tierras con su familia.

Por eso, ella cuenta al Diario Oficial El Peruano que su puerta de entrada para América Latina fue el Perú, al que ha venido numerosas veces y con algunas estancias prolongadas.

Por otra parte, criticó la valoración que se le ha dado a las redes sociales y al llamado “periodismo ciudadano”. “No es más que fuentes primarias que siempre han existido”, asevera.

En diálogo con este diario, comenta que el periodista profesional es aún útil en el mundo actual, a pesar de que se intente subvalorar su papel por el auge de las redes. Sugirió que son estrategias que manejan los dueños de medios para abaratar costos, en desmedro de la calidad de la información.

Montero cree que la llamada posverdad tiene terreno fértil con este esquema. Recordó el caso sobre una columna de opinión en que criticaba el papel de las grandes empresas farmacéuticas.

Aseguró que se empezó a difundir información para desacreditarla, usaron un dato tergiversado de lo que había escrito sobre un asunto tangencial, haciendo que al final se le criticara por algo que ni siquiera había planteado, ocultando su crítica principal a la estrategia de estas compañías para vender remedios.

Escritor zorro, escritor erizo

Para distinguir a los escritores, Rosa Montero los cataloga como zorros y erizos. Los primeros son los que buscan siempre nuevos temas o presas de los qué escribir. Los otros son los que se recogen sobre sí mismos.

Mencionó que ella le gusta mucho tener presente las distinciones que otros colegas usan para definir y catalogar a los dedicados a la escritura. Recordó por ejemplo a

una colega que planteaba que sería interesante poner a los autores en la disyuntiva de elegir entre escribir y dejar de leer o viceversa. Contó que le gustó el reto y se lo ha planteado a más de 200 escritores. Solo dos – a los que no quiso nombrar– le han dicho que dejarían de leer por escribir. Ella figura en el otro grupo.

Dato

sesiones de tatuajes se ha realizado Rosa Montero desde fines de la década de 1990.