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Año de la Universalización de la Salud
VIERNES 3

de julio de 2020

Editorial: Importancia de la solidez fiscal

“En la actualidad, la presión tributaria en el Perú se ubica en alrededor del 14% del producto bruto interno, cifra menor en comparación con el 23% del promedio en América Latina y al 34% en los países de la OCDE”.

1/6/2020


La pandemia del nuevo coronavirus ha obligado a todos los países a destinar importantes recursos a la contención de la enfermedad, a optimizar el tratamiento médico de los contagiados y al financiamiento de los planes para reactivar sus economías golpeadas por el estancamiento productivo causado por las medidas restrictivas. 

Para poner en marchas esas acciones es indispensable contar con reservas y liquidez, es decir, con un espacio fiscal que otorgue a los países la posibilidad de dedicar recursos a ese fin determinado.

En esa línea, el Fondo Monetario Internacional (FMI) define al espacio fiscal como el margen de maniobra que existe dentro del presupuesto público para proporcionar recursos con miras a un propósito deseado, sin comprometer por ello la sostenibilidad financiera ni la estabilidad de la economía.

Los más importantes organismos multilaterales, analistas nacionales e internacionales, así como agentes financieros, han destacado que el Perú cuenta con un holgado espacio fiscal que le permite tomar medidas para enfrentar la pandemia, así como financiar la reactivación de su economía.

El FMI, por ejemplo, al valorar la solidez fiscal del Perú, aseguró que esta se encuentra en un nivel similar al de los países desarrollados y consideró innecesario que el país use las líneas de crédito internacionales a fin de atender la emergencia sanitaria causada por la cepa viral.

Esa buena salud fiscal se observa en los hechos. Recientemente, la ministra de Economía y Finanzas, María Antonieta Alva, detalló en el Congreso que el Gobierno ha destinado más de 6,600 millones de soles para financiar el apoyo económico a las familias vulnerables del país que carecen de la posibilidad de generar ingresos en el actual contexto de la pandemia.

Del mismo modo, el presidente del Consejo de Ministros, Vicente Zeballos, informó el pasado jueves ante el Congreso que el Ejecutivo, como primera medida de respuesta a la crisis, destinó 2,971 millones de soles en contener la pandemia y que se invertirán, además, 120,000 millones de soles para todas las fases de la reactivación económica.

Ambos ejemplos muestran que la adopción de una política económica responsable en los últimos años ha arrojado resultados positivos que tienen impacto directo en la población.

Sin embargo, es necesario continuar trabajando para aumentar ese espacio fiscal y contar con los recursos para impulsar el desarrollo, no solo económico, sino también social, y alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas. Uno de los caminos para lograr ese objetivo, de acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), es promover una reforma que eleve la presión tributaria y combata la informalidad, la elusión y la evasión, a fin de contar con mayor recaudación para financiar obras necesarias en educación, salud e infraestructura, entre otros sectores.

En la actualidad, la presión tributaria en el Perú se ubica en alrededor del 14% del producto bruto interno, cifra menor en comparación con el 23% del promedio en América Latina y al 34% en los países de la OCDE.

Lograr este objetivo posibilitará, además de aplicar medidas urgentes contra la pandemia, disponer de recursos para mejorar el sistema de salud, la educación y la seguridad, pilares del bienestar de la población.